Sabemos por los medios de comunicación que, por primera vez en mucho tiempo, las estadísticas marcan una tendencia positiva en el número de ventas de viviendas. La subida del IVA en el 2013 del 4 al 10 por ciento, el fin de la desgravación fiscal de la primera residencia, la exención del 50 por ciento de las ganancias en caso de venta hasta el 31 de diciembre del 2012, la ingente cantidad de inmuebles que los bancos están poniendo en el mercado, así como la facilidad de financiación (¡eso sí, para sus propios pisos, no para los ajenos!), pueden ser la explicación de esta novedosa noticia.

Noticia, por otra parte, que hay que tomar con cierta prudencia y recelo pero que, desde el punto de vista optimista, alegra los corazones de los que nos dedicamos a este sector con empeño y sin dejar lugar al desaliento, porque no decirlo.

En todo caso hay otras razones, además de las ya expuestas, para seguir creyendo que la vivienda es un valor seguro. Estas son algunas de las que Apimonteleon aporta y expone:

1. Precios más bajos

El atractivo de los precios actuales de mercado es la razón más evidente, con bajadas que oscilan entre el 30 y el 50 por ciento, y con previsiones optimistas en este sentido, lo cual proporciona precios ajustados y competitivos.

2. Cuotas hipotecarias razonables

En estos momentos el endeudamiento que se produce al comprar una vivienda está en una media del 35 por ciento, ya que los bancos, salvo para la venta de sus propios pisos, no están dispuestos a conceder el cien por cien del importe de la compra.Esto quiere decir que si el endeudamiento para la compra de una vivienda es menor, se podrá pagar en cuotas cuya cantidad será acorde a la realidad de lo que se puede pagar sin que ello suponga “ la ruina absoluta” de la ya maltrecha economía doméstica, y esto incluso si cambian los tipos de interés.

3. Pensión para la jubilación

La adquisición de una vivienda puede ser una pensión para la jubilación, porque si el día de mañana necesitas una renta, podrás convertir tu vivienda en dinero al venderla y con ello costearte una vivienda en la playa, por ejemplo, o, en el peor de los casos, una residencia si la necesitas por tu situación de dependencia sin tener que cargar con esa responsabilidad a hijos o familiares.

4. Puede aumentar tu poder adquisitivo

Es una manera de aumentar tu poder adquisitivo en el presente y en el futuro, ya que puedes alquilar la vivienda y con ello rentabilizar tu inversión o permitirte no pagar un alquiler cuando estés jubilado, lo cual será una ayuda porque lo normal es que tu poder adquisitivo haya bajado si solo dependes de una pensión.

En conclusión:

Si la compra es como vivienda habitual y este es tu momento, no te preocupes y OCUPATE de elegir bien la vivienda, tienes donde escoger. Ten en cuenta tus necesidades, dimensiones, calidad y ubicación que es lo que verdaderamente marcará tu estancia en ella como un éxito y te dará satisfacción.

Si la compra es como inversión y este es tu momento, ¿por qué preocuparte? OCUPATE en elegir bien, tienes también donde escoger. Ten en cuenta su ubicación, los servicios de los que disponga en sus alrededores y la rentabilidad mínima que quieres obtener de tu inversión.

No digo con esto QUE TODO EL MUNDO TENGA QUE COMPRAR; esta decisión dependerá de cada uno, de su situación, del momento, de sus circunstancias personales… pero, si todo esto confluye y puedes permitírtelo, parece razonable pensar que este es un buen momento para el comprador. Las tempestades a las que está sometida la banca, las ventajas fiscales, la posibilidad de elegir entre más y mejor y la creencia firme de la que escribe, de que el ciclo mas tarde o más temprano cambiará, así lo avalan.

Si estas pensando en invertir, te invitamos a que eches un vistazo al Informe sobre el precio medio de la vivienda en Madrid para el tercer trimestre de 2012 elaborado por Comprarcasa.

 

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