13.9 007Autor: Carolina González Barragán.

Seguramente a muchos no les surgiría mi gran pregunta, pues conocían esta historia más que de sobra por relatos de sus padres e incluso abuelos, sin embargo yo al ser inmigrante y por mí juventud lo desconocía completamente.

En Colombia siempre ha habido un baño independiente, seguramente porque las casas bajas siempre han imperado en nuestra arquitectura y en nuestra oferta inmobiliaria. ¡Pero si hasta en el campo hay baños o las conocidas letrinas! Eso sí, nunca cerca de la cocina, entonces: ¿Por qué en algunos pisos del centro de Madrid los Baños están dentro de las cocinas?

Mi sorpresa fue enorme al recibir las explicaciones de mi jefa y de mi compañera de oficina ambas españolas de pura cepa: ¡En la antigüedad no existían los baños en muchas fincas de Madrid!

En principio pensé, madre mía ¿cómo puede ser esto en los países más avanzados y que nos descubrieron? Me lo preguntaba constantemente al retocar las fotografías y realizar los videos para colgarlos en la publicidad, observaba este patrón en los pisos cercanos a nuestra oficina en el Centro de Madrid, decía para mí misma con extrañeza: ¿Cómo se puede cocinar donde tienes el baño? ¿En qué estaban pensando al hacerlo? Lo veía como algo totalmente ilógico e inimaginable sin embargo la historia se repetía una y otra vez, hasta que ese día me decidí y aunque pudiese sonar impertinente les pregunte a ellas ¿Por qué aquí la gente construye los pisos con el baño dentro de la cocina?

Aquí viene la respuesta que me dieron:

En la antigüedad más o menos a finales del Siglo XIX, en España la gran mayoría de los edificios en las grandes urbes no contaban con lo que hoy conocemos como baño en sus casas ya que este era un privilegio reservado para la gente adinerada. En los pisos digamos normales de clase media-baja tenían un baño compartido por planta pero no era un baño propiamente dicho era solo algo “parecido” a nuestra hoy acostumbrada taza de váter; y más precaria aún era la situación que vivían quienes habitaban las construcciones que empezaron a abrirse paso por el S.XVII denominadas Corralas (Edificaciones con 3 ó 4 pisos exteriores y todos los demás pisos con vista a un patio interior, de las cuales aún se conservan muy pocas como grandes tesoros de la historia de España) en ellas el denominado servicio sanitario de la época, era este tipo de taza compartida entre todas las personas que habitaban la finca, 30 o más personas, por lo general obreros y artesanos humildes pues cada uno de estos pisos no excedía de unos 30 m2. Muchas personas ante esta precariedad de condiciones ni siquiera bajaban al baño sino que se lavaban en un barreño dentro de sus casas, ¡inimaginable pero cierto!

Simultáneamente y mientras transcurría el relato, mi compañero de origen Búlgaro también se sorprendía y hablábamos entre risas de alguna leyenda también existente en su país que reza al tenor, de que en algunos países de Europa la gente era sucia y no se bañaba, la verdad era que hace muchísimos años tanto en España como en Estados Unidos no era esto algo mal visto pero la gente no se bañaba ya que no era una costumbre arraigada en la población. (Investigando un poco más y aún no conforme con las explicaciones, descubrí que la costumbre del baño a España llego poco a poco con la llegada de los Árabes, así que muy pocas familias importantes tenían baño, eso sí siempre en lugares apartados de la casa y sin ningún tipo de drenaje)

Sin asomo de pretender desarraigarse esta novedosa costumbre y justo por los años de 1945/1950, finales de la Postguerra, empezó a gestarse la construcción y/o adecuación de baños en cada casa, pero España se encontraba ante la dificultad de que los pisos de construcción antigua no podían ser reformados sino mas bien readecuados y para ello llego la solución de valerse de los bajantes que únicamente existían en ese tiempo en las cocinas, por ahí se podría entonces desaguar los baños, este sería el único sitio en la casa de que se disponía para ponerse a tono con la nueva arquitectura y sí o sí había que ponerlo junto o dentro de la misma, al mismo tiempo en las nuevas construcciones ya empezaba a implementarse la taza de baño dentro de un baño independiente pero bastante pequeño.

Muchas personas seguían con la costumbre de lavarse en un barreño y en muchas ocasiones no a diario, pero posteriormente vino el uso de la bañera y de la ducha, ahora existen duchas de hidromasajes, salimos limpios y además relajados, aunque el hidromasaje es un lujo que muchos no se pueden dar pero que alguno sí que ha disfrutado de ello, pues la construcción de spas y paradores para deleitarse con todo tipo de baños se ha arraigado con bastante fuerza en este país. No bañarse entonces fue una costumbre de hace varios siglos, pero que en la actualidad tener la osadía de repetir esta insolencia es algo injusto, en todos los países y culturas los habrá muy limpios y los que no, la verdad al final de todo esto me alegro descubrir que esto no fue más que una leyenda urbana sostenida en un pasado muy muy lejano.

En la actualidad queridos lectores el baño es un espacio totalmente independiente en nuestras casas donde la limpieza y pulcritud siempre hace acto de presencia, esté o no en la cocina. He ahí la razón del gran misterio, del por qué esa ubicación en las casas antiguas, la leyenda desvirtuada y mi duda completa y absolutamente resuelta. Hasta la próxima!

 

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