Con el auge del alquiler vacacional, está empezando a ser una práctica habitual el que una persona alquile una casa para uso propio, y encubiertamente lo realquile a turistas a través de plataformas online, obteniendo unos ingresos en muchos casos bajo cuerda sin declararlos.

Esto lógicamente repercute negativamente en la propiedad puesto que ocasiona un desgaste mucho mayor de toda la vivienda, además de la posibilidad de generar ruidos y molestias al vecindario.
Si eres el propietario de la vivienda, y tienes sospechas de que esto pueda estar ocurriendo, hay varias cosas que te pueden servir de guía:

En primer lugar un consumo mucho más elevado de lo habitual, ya que este tipo de inquilinos suelen derrochar bastante los suministros, puesto que los tienen incluidos en el precio total de la estancia. En segundo lugar el que los vecinos hayan tenido molestias de ruidos en horarios no habituales: maletas y salidas y entradas a cualquier hora el día o de la noche. También, averías más a menudo de lo normal, debido normalmente a un uso indiscriminado y por distintas manos.

Por último te recomendamos que mires en plataformas de alquiler vacacional y busques el anuncio de tu casa, suele ser la manera más fácil de probarlo en el caso de querer terminar con esta situación.

Siempre os recordamos que para evitar este tipo de picaresca, dejes bien claro en el contrato de arrendamiento que está totalmente prohibido el subarriendo o cesión del inmueble a terceros, incluso que especifiques que de ninguna manera se admitirá el subarriendo vacacional, de esta manera será mas fácil poder dar por finalizado el alquiler. E incluso pedir daños y perjuicios por el mal uso de la vivienda.

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